El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reactivó sus esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania y envió a dos de sus principales negociadores a la región.
Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca, y Jared Kushner, yerno de Trump, tienen previsto viajar este fin de semana a Moscú y Kiev para reunirse con los presidentes Vladímir Putin y Volodímir Zelenski.
Trump confirmó este viernes que sus emisarios llevan consigo una propuesta para poner fin a la guerra.
El plan contempla que Witkoff y Kushner se reúnan primero con Putin en Moscú y posteriormente se trasladen a Kiev, donde mantendrán conversaciones con Zelenski.
De acuerdo con la información disponible, la reunión con Putin está prevista para el sábado 5 de septiembre, mientras que el encuentro con Zelenski está programado para el domingo 6 de septiembre.
La seguridad pone en duda el viaje a Kiev
Aunque la visita está prevista, el viaje de los emisarios estadounidenses a Ucrania enfrenta complicaciones debido a la situación de seguridad.
Fuentes citadas por Reuters señalaron que Estados Unidos buscaba garantías de ambas partes antes del desplazamiento: que Ucrania no atacara Moscú durante la visita a Rusia y que Rusia evitara atacar Kiev cuando los funcionarios estadounidenses estuvieran en la capital ucraniana.
El contexto es especialmente delicado después de que Rusia lanzara recientemente un ataque contra instalaciones del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) en Kiev.
Pese a estas preocupaciones, Zelenski confirmó este viernes que Witkoff y Kushner viajarán primero a Moscú y posteriormente llegarán a Kiev el domingo.
La visita a Ucrania sería especialmente significativa porque representaría el primer viaje de ambos enviados a Kiev desde que comenzaron sus gestiones diplomáticas con Moscú y Kiev bajo la administración Trump.
¿Qué busca Trump con la nueva negociación?
Washington pretende reactivar las conversaciones para alcanzar un acuerdo que permita detener el conflicto.
Sin embargo, todavía existen diferencias importantes entre las posiciones de Rusia y Ucrania.
Uno de los principales puntos pendientes es el futuro de los territorios ocupados por las fuerzas rusas, particularmente en la región del Donbás.
Rusia mantiene demandas territoriales y otras condiciones que Kiev rechaza, mientras que el gobierno ucraniano ha insistido en que cualquier acuerdo debe respetar su soberanía e integridad territorial.
Por ello, no está claro si Witkoff y Kushner presentarán una propuesta completamente nueva o si intentarán cerrar los puntos pendientes de negociaciones anteriores.
Las conversaciones llevaban meses estancadas
Los esfuerzos de mediación estadounidense habían perdido fuerza durante los últimos meses.
Las negociaciones mediadas por Washington quedaron prácticamente congeladas desde febrero, después de que la atención internacional se desplazara hacia el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Desde entonces, los contactos diplomáticos entre Washington, Moscú y Kiev han continuado de manera intermitente, pero sin producir un acuerdo definitivo.
Witkoff y Kushner ya habían viajado anteriormente a Moscú, donde mantuvieron reuniones con Putin. En enero, ambos participaron en conversaciones de aproximadamente cuatro horas en el Kremlin.
Su próximo viaje busca recuperar ese canal diplomático y llevar nuevamente las negociaciones al primer plano.
Rusia y Ucrania mantienen los ataques
El intento de diálogo ocurre mientras los combates continúan.
En las últimas semanas, Rusia ha intensificado sus ataques con drones y misiles contra distintas ciudades ucranianas, incluida Kiev.
Ucrania, por su parte, también ha realizado ataques con drones contra instalaciones dentro de territorio ruso, incluyendo refinerías y centros de infraestructura energética.
El gobierno de Zelenski ha advertido además sobre la necesidad de contar con más sistemas y munición de defensa aérea para hacer frente a los ataques rusos.
Este escenario representa uno de los principales obstáculos para cualquier intento de establecer un alto el fuego.
Trump busca mantener a Rusia en el escenario internacional
La estrategia de Trump no se limita a las conversaciones sobre Ucrania.
El presidente estadounidense también ha buscado reintegrar a Rusia en distintos espacios internacionales, como el G20.
En ese contexto, Moscú ha recibido señales de Washington para mantener abiertos los canales de comunicación pese a la guerra.
Trump ha colocado el final del conflicto entre sus principales objetivos de política exterior y ha sostenido que su administración puede alcanzar acuerdos para terminar guerras internacionales.
Sin embargo, su primer intento de acercamiento directo con Putin tampoco produjo un acuerdo definitivo.
En agosto de 2025, Trump recibió al presidente ruso en Alaska para una reunión destinada a explorar una salida al conflicto. El encuentro concluyó sin un pacto de paz.
¿Puede esta visita destrabar la guerra?
El nuevo viaje representa un intento de reactivar la diplomacia estadounidense, pero las diferencias entre Moscú y Kiev siguen siendo profundas.
Además, la intensificación de los ataques y las dudas sobre las condiciones de seguridad complican cualquier negociación inmediata.
Por ahora, el objetivo de Washington será escuchar las posiciones de ambos gobiernos y determinar si existe margen para avanzar hacia un alto el fuego o un acuerdo político.
La atención estará puesta este fin de semana en las reuniones de Witkoff y Kushner con Putin en Moscú y posteriormente con Zelenski en Kiev, en una nueva apuesta de la Casa Blanca para encontrar una salida diplomática a una guerra que continúa después de más de cuatro años.

